lunes, 5 de agosto de 2013

SPAGHETTIS AL PESTO GENOVÉS

Si puedes preparar algo en cinco minutos, no lo compres de bote. Tu paladar y tu salud seguro que te lo agradecerán, y nadie te quita la satisfacción de estar bien segura de lo que estás comiendo. Un buen ejemplo de ello es esta fabulosa hipermegarápida receta de pesto genovés casero, que se prepara en unos minutos. 

El pesto es un tipo de salsas italianas con base de aceite de oliva, una hierba y un fruto seco. El más típico es el pesto genovés, y se usa para acompañar básicamente pastas hervidas y algunas ensaladas, (aunque hoy he pillado a mi chico rebañando el cuenco con un cacho de pan, pero eso creo que no cuenta)...

Tradicionalmente el pesto genovés se prepara a mano con mortero, de ahí viene el nombre, ("pestare" en genovés significa machacar), pero que quereis que os diga, yo en el siglo XXI y con los medios de los que disponemos, no me pongo a hacer biceps con el mortero si no es estrictamente necesario, así que yo tiré de picadora y tan a gusto que me he quedado. 



INGREDIENTES

50 gr de albahaca fresca
100 gr de queso parmesano (si encontrais queso pecorino mejor todavía, pondríamos 70 de parmesano y 30 de pecorino, yo no tenía)
15 gr de piñones
100 ml aceite de oliva (esta cantidad es orientativa, dependiendo si os gusta la salsa más clara o más espesa)
2 dientes de ajo
Sal 

PREPARACIÓN 

1.- Ponemos en la picadora los ajos pelados y partidos en trozos, la albahaca lavada y escurrida, el queso a trozos (a temperatura ambiente) y un pellizco de sal. Picamos bien y queda una masa como la de la foto.


2.- Vamos añadiendo un chorrito de aceite y seguimos dándole a la picadora, así varias veces. Ya no se harán trozos más pequeños, (al menos en la mía), pero se integrará el aceite. Como yo iba contando mentalmente las calorías que iba añadiendo a la salsa, cuando consideré que la textura era apta, dejé de añadir aceite. 


3.- La pasamos a un cuenco y conservamos en la nevera hasta su utilización.


CONSEJO: Ojo con la textura de la salsa. No conviene hacerla muy líquida, porque será como bañar la pasta en aceite, ni muy espesa, porque no se extenderá bien. Es difícil describir la textura perfecta, y va un poco a gusto de cada uno, pero hay que tener en cuenta que al conservarla en nevera la salsa tiende a espesar. Aunque nos parezca que la salsa es un poco espesa, al entrar en contacto con la pasta caliente fundirá y se repartirá por todo el plato. 

MI PRESENTACIÓN

Hervimos en abundante agua con sal la pasta que más nos guste siguiendo las instrucciones del paquete, yo presento hoy con unos spaguettis integrales. Escurrimos la pasta (sin pasar por agua fría) y volvemos a colocarlos en la olla. Añadimos el pesto que teníamos preparado y mezclamos bien, no encendemos de nuevo el fuego porque no se tiene que cocinar la salsa, sólo templarse con el calor residual de la olla. 

Servimos con unos tomates cherry cortados a cuartos, unos piñones y unas lascas de queso parmesano. 

Si utilizais el pelador de patata para cortar el queso os saldrán unas lonchas de queso perfectas para la presentación!


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