domingo, 25 de mayo de 2014

GOULASH / PÖRKÖLT CON SPÄTZLE


El goulash en un estofado tradicional húngaro cuya característica principal es el uso del pimentón. Con el tiempo se le han ido añadiendo diferentes ingredientes como pimientos, tomates, patatas, aunque inicialmente era prácticamente una sopa espesa de carne especiada.

Al plato que he preparado hoy, en casa siempre se le ha llamado goulash, aunque se aproxima más a otra receta húngara llamada Pörkölt, en la que se le añade mucha cebolla al estofado (en mi caso me he permitido alguna que otra licencia en cuanto a los ingredientes, como el vino tinto). El resultado es un guiso tierno, con mucho sabor y muy versátil. Lo podemos acompañar de patata hervida, pasta o arroz. Yo he usado para la guarnición Spätzle, una pasta de huevo típica del sur de Alemania, que mi madre siempre prepara para acompañar este estofado. Salió casi, casi, tan bueno como el de mi madre..

 
INGREDIENTES
700 gr de estofado de ternera troceada.
500 gr de cebolla
500 gr de tomate triturado
200 ml de vino tinto
3 cucharadas de pimentón dulce
1 pimiento rojo
1 cucharadita de azúcar
250 ml de caldo de carne
Sal, pimienta 
Aceite de oliva 
1 cucharada de Maicena (opcional)
100 ml de leche evaporada (opcional)


PREPARACIÓN

En la olla express, ponemos un buen chorro de aceite de oliva. Cuando esté caliente sofreímos la carne para sellarla. Incorporamos el pimentón y lo mezclamos con la carne para que se mezclen los sabores. Cuando la carne se haya dorado la apartamos en una fuente. Aunque prefiero que la carne esté cortada en trozos pequeños, es conveniente pedirle al carnicero que nos la corte en cubitos medianos, para evitar que al abrir la olla después de la cocción no nos encontramos con que la carne se haya desintegrado. 

A continuación pelamos y picamos la cebolla. La sofreímos en la olla, aprovechando los jugos de la carne, hasta que se vuelva transparente. Removeremos constantemente para evitar que se pegue o se dore demasiado. Añadiremos el pimiento cortado en cubitos. Cuando tengamos la verdura bien pochadita, incorporaremos la carne que teníamos reservada y mezclaremos bien. Salpimentamos y a continuación añadiremos el tomate triturado. Incorporamos una cucharadita de azúcar para eliminar la acidez del tomate. Añadimos el vino tinto y el caldo, (reservando un vasito para corregir en caso que nos quede demasiado espesa la salsa). Mezclamos bien y cuando empiece a hervir, cerramos la olla y dejamos que se cocine durante 30 minutos. 

Pasado el tiempo de cocción, sacamos el vapor de la olla, la abrimos con cuidado y comprobamos el punto de cocción. La carne se tiene que partir fácilmente haciendo una leve presión con una cuchara. En caso contrario, cerramos la olla de nuevo y dejamos hervir 10 minutos más. 

Una vez lista la carne, comprobamos la salsa. Si nos ha quedado muy líquida podemos espesarla añadiendo a la salsa una cucharada de Maicena disuelta en un vaso con un poquito de agua bien fría. Lo incorporamos al guiso y revolvemos bien. Si nos ha quedado muy espesa (no suele ser el caso), le añadiríamos un poco de caldo de carne.

Corregimos de sal y pimienta y si queremos podemos añadir al final un chorrito de nata agría. Como a mi no me va mucho la nata agria, le puse unos 100 ml de leche evaporada, que le da a la salsa un punto cremoso muy rico.

A continuación preparamos los spätzle. Estos son los que yo he usado.. 


Hervimos la pasta durante unos 12-14 minutos en agua hirviendo y cuando estén listos, los escurrimos y los servimos acompañando nuestro delicioso gulash / pörkölt. Un estofado para resucitar a un muerto!!
 







martes, 20 de mayo de 2014

ENSALADA FRESCA DE GARBANZOS


La idea inicial de la receta de hoy era preparar taboulé, una ensalada típica libanesa que se prepara con muchísimo perejil y otras hierbas, hortalizas y cuscús o trigo bulgur. Yo he sustituido el cuscús por garbanzos, que era lo que había por casa, y al final el taboulé se ha convertido en una ensalada de garbanzos muy refrescante con un toque de lima y hierbabuena. Perfecta para empezar la temporada de calorcito. Yo es que veo tantos colores en un plato y empiezo a salivar... vitaminas a tope!!


INGREDIENTES
400 gr de garbanzos cocidos
1 pepino
3 tomates pelados
1 pimiento verde
1 pimiento rojo
1/2 cebolla blanca o una cebolleta
Aceitunas negras
Hierbabuena
Perejil
El zumo de 1 lima (en su defecto el zumo de un limón)
Aceite de oliva
Sal y pimienta


PREPARACIÓN

Cocemos los garbanzos, que habremos puesto en remojo la noche anterior. Si usamos garbanzos de bote los lavamos bien y dejamos escurrir. Los colocamos en una fuente y pasamos a preparar las verduras. 

Cortamos la cebolla, los pimientos, los tomates, y el pepino pelado en cubitos. Quitamos el hueso a las aceitunas y cortamos en trocitos pequeños. Incorporamos las verduras a los garbanzos y mezclamos bien.  

Exprimimos una lima, picamos unas hojas de hierbabuena, (no poner demasiada que el sabor es bastante intenso), una ramita de perejil y lo añadimos todo a la mezcla de garbanzos y verduras.

Añadimos un buen chorro de aceite de oliva virgen extra, sal y pimienta, unos piñones, espolvoreamos con sésamo, mezclamos todo bien y ya está listo para servir.







domingo, 18 de mayo de 2014

PASTELES DE BELEM (PASTÉIS DE BELÉM) PASO A PASO

Los pasteles de Belem son unos pastelillos de hojaldre y crema, típicos de Portugal cuya receta al parecer sólo conocen 3 personas en el mundo (vamos como lo de la fórmula de la Coca Cola). En la red encontrareis muchas recetas diferentes, algunos los preparan con leche, otros con nata, yo os dejo la receta que he preparado yo y con la que he quedado encantada. Desde que vi que los preparaban en Masterchef, llevaba el antojo metido en el cuerpo..

La verdad es que no puedo compararlos con los originales, porque los probé hace mucho tiempo en Tavira y sólo recuerdo que estaban de muerte, pero como tengo en mente una escapadita a Lisboa, ya haré una crítica gastronómica a la vuelta. De momento, éstos fueron un éxito y hasta mi chico, que no va de dulce na de na, metió mano un par de veces en la bandeja, lo cual es la mejor recompensa para una mañana en la cocina.


INGREDIENTES para 12 unidades

1 hoja de hojaldre fresco
6 yemas de huevo
70 gr de harina 
140 gr de azúcar
400 gr de nata para montar 35% grasa
1 rama de canela
1 limón (sólo la piel)
150 ml leche fría semidesnatada
Mantequilla y harina para enharinar los moldes
Canela en polvo y azúcar glas para decorar


PREPARACIÓN

Ponemos la nata a infusionar con la canela, el azúcar y la piel del limón. Antes que empiece a hervir apagamos el fuego y dejamos reposar unos 15 minutos.

Mezclamos la leche fría con la harina. Removemos bien para que se deshagan todos los grumos. Reservamos.

Separamos las yemas de las claras (sólo usaremos las yemas). Las batimos ligeramente y las reservamos. 

Vamos preparando los moldes, yo encontré estos en un chino por 1 euro y me han ido fenomenal, tienen la forma adecuada, de tartaleta, y además los he podido reciclar para la próxima hornada. Los untamos con mantequilla con un papel de cocina para evitar que se pegue el hojaldre. A continuación espolvoreamos un poco de harina y damos unos golpecitos para que se reparta bien. Tiramos el exceso de harina. 

Extendemos la lámina de hojaldre (mejor si es rectangular). La enrollamos haciendo una espiral y partimos doce trozos iguales con un cuchillo. Normalmente se coloca cada trozo en un molde y se extienden bien con los dedos, pero como los moldes que yo usé no eran rígidos del todo, yo los extendí cada trozo de hojaldre con un rodillo y luego le acabé de dar forma en el molde. Una vez rellenados todos los moldes, pinchamos el fondo con un tenedor y dejaremos reposar dentro del molde el hojaldre durante unos 15 minutos mientras precalentamos el horno. Quedan tal que así... (me dejé la cámara y las fotos con el móvil fueron un caos!!)


Ahora sólo queda acabar de preparar la crema. Para ello, primero colamos la nata para sacar la rama de canela y la piel de limón. Añadimos la harina mezclada con la leche a la nata y ponemos al fuego durante un minuto hasta que espese un poco, removiendo todo el rato con unas varillas para que no se nos formen grumos. Tiene que quedar un poco más espesa que unas natillas, pero no sólida. Apartamos del fuego, dejamos que baje la temperatura un poco y a continuación le añadimos las yemas de huevo, colándondas previamente y removiendo mientras las vamos incorporando a la crema. Una vez bien mezcladas las yemas con la crema ya tendremos preparado el relleno de nuestros pasteles de Belem. 



Precalentamos el horno a 210º, calor arriba y abajo. Vertemos la mezcla sobre los moldes casi hasta arriba. No hay que asustarse porque la crema sube bastante en el horno, después de unos 15-17 minutos tendremos algo así..



Pero luego se enfrían y quedan así...


Una vez fríos espolvoreamos con canela y azúcar glas y los podemos servir tanto tibios como fríos.. Un auténtico pecado chicos!!!






jueves, 15 de mayo de 2014

COPA BANOFFEE


Os va a encantar este postre... Desde que lo probé en un restaurante en Palma no he podido evitar prepararlo cada vez que un plátano de mi frutero amenaza con ponerse malo.. Que teneis una cena esta noche y no os da tiempo para preparar postre? No hay excusa... a partir de ahora, en 5 minutos tendreis preparado un postre a-lu-ci-nan-te que os sacará de más de un atolladero. El sabor es muy similar al de la tarta banoffee de toda la vida, perooo... se tarda una décima parte del tiempo en prepararlo.. Las fotos no le hacen justicia, (odio fotografiar cristal trasparente...). Con ingredientes que todos tenemos en casa, rápido y sabroso


INGREDIENTES para 4 personas
3 plátanos maduros
Un bote de dulce de leche (a diferencia de la tarta, aquí podeis usar uno del super, porque no necesitamos que tenga una consistencia determinada para mantener la forma como en el caso de la tarta).
10 galletas digestive o similar.
Nata montada (si no tenemos tiempo para montarla usaremos de la bote, sisi,.. estamos en plan express, pues a adaptarse).
Cacao en polvo para decorar.



PREPARACIÓN
Cortamos los plátanos en rodajas. Añadimos unas cuatro cucharadas soperas de dulce de leche (le podemos dar un golpe de micro al dulce de leche para que sea más manejable). Lo mezclamos bien con una cuchara, con movimientos envolventes, hasta que todo el plátano esté bien empapado. 

Por otro lado picamos 10 galletas estilo digestive o granola o similar con la picadora de la batidora. Reservamos.

Pasamos a montar el postre. Cogemos una copa bonita, le ponemos una cucharadita de galleta en el fondo (opcional), un par de cucharadas de la mezcla de plátano y dulce de leche encima y cubrimos el plátano con una capa generosa de galleta picada, que lo cubra bien. Reservamos en la nevera y añadimos la nata montada justo antes de servir. Decoramos espolvoreando cacao en polvo. 



miércoles, 14 de mayo de 2014

CROSTONES O CRUTONES DE PAN FRITO

Mira que me he resistido años, pues ea.. ya tengo twitter!!! @cocinadelsultan donde iré colgando las recetas poquito a poco para que podais acceder a ellas desde la red social.. Ya veremos que tal funciona el tema, que voy pisando huevos... En fin, al tema.

No hay puré ni crema en casa sin unos buenos crostones caseros. Que sí, que los venden preparados pero no tienen naaaaaaa que ver, palabrita del niño Jesús.. Son un auténtico vicio, aunque eso sí... graso y procolesterol pero que le vamos a hacer, todo lo bueno, o mata o engorda..


INGREDIENTES
Pan duro del dia anterior
Aceite de oliva
Sal
Ajo en polvo
1 diente de ajo.

1 bolsa de congelar alimentos
Papel de cocina para escurrir el exceso de aceite.


PREPARACIÓN
Y allá que nos ponemos a cortar pan duro, que aquí no se tira nada, no tienen que ser trozos regulares, dificílmente nos saldrán perfectos si el pan ya ha endurecido, a mi me gusta así, queda más rústico.. Después de llenar de migas toda la encimera de la cocina guardamos los crostones de pan en una bolsa de congelar alimentos, le añadimos 2 pellizcos de sal y una cucharada de ajo en polvo. Cerramos y agitamos la bolsa.

Calentamos una sartén con abundante aceite de oliva. Cuando esté bien caliente, ponemos un ajo entero y cuando empiece a chisporrotear añadimos una tanda de crostones. Removemos rápido para que no se quemen, en cuanto se hayan tostado los reservamos en un cuenco con papel de cocina, el cual cambiaremos varias veces para ir escurriendo el exceso de aceite.

Los crostones fritos absorben muchísimo aceite, veréis como parece que el aceite de la sartén va desapareciendo, así que entre tanda y tanda, tendréis que ir reponiéndolo.

Una vez escurrido el exceso de aceite los volvemos a poner en la bolsa hermética y añadimos un pellizco más de ajo en polvo.. Agitamos y los podemos conservar en botes o bolsas herméticas durante semanas. No es lo más sano del mundo, pero por tres o cuatro que nos comamos no pasará nada.... noooo???

CREMA DE CALABAZA ASADA CON CROSTONES CASEROS


Esta semana me ha pasado algo increible.. Me han robado fotos del blog!!!! No es que no sepa que esto es una práctica habitual entre algunos pseudoblogueros.. lo que me fascina es que me las hayan robado a mi.. que no tengo ni pajolera idea de fotografía y me considero una principante en este mundo!!! En fin, después del mosqueo inicial, y de advertir al público del blog de marras de que la "autora de la receta" no se había molestado en encender un fogón para probarla, decidí que cada uno con su conciencia, que bastante tengo yo con preocuparme de mi propio blog. Porque en La Cocina del Sultán, hasta día de hoy, las fotos que publico las saco yo, de platos cocinados por mi, con estas dos manitas.. saldrán mejor o peor, pero son míos. Ea..

Aunque la temporada de cremitas y purés para mi casi ha acabado, alguna noche aún me pide el cuerpo un plato de cuchara. Os dejo para esta noche una cremita de calabaza asada que preparé hace algún tiempo que se puede tomar tanto templada como calentita. Aunque se puede cocinar la calabaza en el microondas, lo desaconsejo totalmente, el horno le da ese toque asado tan especial y es infinitamente más sano que el batido molecular que se produce en el micro.


Vamos allá... 


INGREDIENTES
1 kilo de calabaza 
1 cebolla
750 ml. caldo de pollo
1 patata grande 
100 ml leche evaporada
aceite, sal, pimienta negra.
Un chorrito de aceite de oliva virgen extra.
Unos crostones caseros y pipas de calabaza para decorar


PREPARACIÓN

Si usamos calabaza entera, (yo usé calabaza de invierno, de las alargadas), la partimos en dos, vaciamos de pepitas con una cuchara, le ponemos sal y un chorrito de aceite de oliva virgen y la introducimos en el horno precalentado a 190º junto con una cebolla entera sin pelar y una patata envuelta en papel de aluminio, el tiempo necesario hasta que la calabaza esté asada (lo podremos comprobar pinchando con un tenedor, tiene que entrar fácilmente). El tiempo de horneado depende del tamaño de la calabaza, así que tendremos que ir ajustándolo. Dejamos templar la calabaza y la vaciamos con una cucharilla de postre en un cuenco. 

Si hemos usado calabaza de la que venden ya pelada y cortada, podemos envolverla en papel de plata y hornearla durante 30 minutos, hacemos una comprobación  y ajustamos el tiempo de horneado hasta que esté tierna. 

Pelamos la patata y la cebolla, las troceamos y las colocamos junto a la calabaza. En este punto quien tenga Thermomix, coloca las verduras dentro, junto con la mitad del caldo de pollo, sal y pimienta y la leche evaporada y trituramos durante 30 segundos a velocidad 5. Añadimos un la mitad del caldo que nos quede, y trituramos 15 segundos, velocidad progresiva 7-9. Ya solo nos queda ajustar el espesor de la crema con el caldo restante, mezclando a tandas de 10 segundos, velocidad 4-5 hasta que adquiera la consistencia deseada.

Si no tenemos Thermomix, ponemos la patata, la cebolla y la calabaza en una olla, añadimos sal, pimienta, la leche evaporada y la mitad del caldo y trituramos con la batidora, vamos añadiendo caldo de pollo poco a poco hasta adquirir la consistencia deseada. Si queremos conseguir una crema más fina, la podemos pasar por el chino o un pasapure.


Emplatamos y decoramos con unas semillas de calabaza y unos crostones caseros con ajito que están de escándalo (pinchad en el link para ver como prepararlos en un periquete). También podemos decorar con un chorrito de nata líquida o crema agria al gusto.





lunes, 5 de mayo de 2014

MERLUZA A LA GALLEGA

Esta semana en el mercado he encontrado una oferta de supuesta "Merluza fresca de pincho gallega" a unos precios escandalosamente baratos. Al preguntar a la pescadera esta me contesta con un anodino... es que hay muchas.. Bueno vale, habrá muchas, pero si las tienes que pescar en Galicia de una en una y traerlas hasta Mallorca, a mi los números no me salen. Y en contra de lo que me decía mi instinto, piqué el anzuelo, y apostaría lo que fuera a que esta merluza ha sido pescada con una red gigante junto a cientos de sus iguales... y gallega gallega a mi no me parece pero mira, ya lo se para la próxima vez... 
Ea, pues en honor a la merluza que compré, hoy la preparo a la gallega, una forma muy sencilla y sin margen de error si respetamos los tiempos de cocción. En casa ha sido un éxito..


INGREDIENTES
1kg de merluza fresca en rodajas
1 cebolla
4 patatas
1 hoja de laurel
5 dientes de ajo
Aceite de oliva virgen extra
2 cucharaditas de Pimentón de la Vera

PREPARACIÓN
Ponemos una olla grande con abundante agua a hervir con la cebolla pelada, un pellizco de sal y la hoja de laurel. Cuando hierva, añadimos las patatas peladas y cortadas a rodajas de 1 cm.. Dejamos hervir 15 minutos y cuando empiecen a estar blanditas añadimos las rodajas de merluza y dejamos hervir 4 minutos. Apartamos con cuidado la merluza y las patatas en una fuente. 

En una sartén con un buen chorretón de aceite de oliva, sofreimos los ajos laminados hasta que se doren, (ojo que no se quemen!), añadimos dos cucharaditas de Pimentón de la Vera y removemos bien. Incorporamos un cazo del agua de la cocción del pescado y vamos removiendo hasta que se reduzca a la mitad. Cogemos las rodajas de merluza y las ponemos en la sartén unos 10 seg por cada lado, para que se empapen ligeramente de la salsa y reservamos en una fuente. 

Montamos el plato, con las rodajas de merluza, unas rodajas de patata y regamos el plato con el jugo de la sartén. Si os apetece podeis espolvorear un poco de perejil fresco picado y ya está listo para comer.