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sábado, 14 de febrero de 2015

SOPA DE CEBOLLA CON QUESO GRATINADO



Hola a todos, aquí estamos de nuevo, después de las vacaciones y no se cuantas cosas más. Hoy preparamos una rica sopa de cebolla para combatir estos días de frío polar que nos han dejado a todos tiesos. Como no estoy para complicarme demasiado la vida últimamente, con cuatro ingredientes que tenemos todos por casa he preparado una sopa contundente y sabrosa. Y es que no hay nada que no se arregle con un poco de queso gratinado..

Aprovecho la ocasión para desearle un buen sarpullido al gracioso que me robó la cámara durante mis vacaciones, con todas las fotos de las recetas pendientes de publicar. Joan prefiere pensar que se la doné involuntariamente a alguien que la necesitaba más que yo, pero vamos, que no me convence, me la robó un listo y punto...

INGREDIENTES para 4 personas
600 gr de cebolla blanca cortada en juliana
30 gr de mantequilla
Aceite de oliva virgen extra
600 ml caldo de ave
1 cucharadita de harina
300 ml agua
Sal
Pimienta blanca
Queso rallado
Pan de barra 

PREPARACIÓN
Fundimos la mantequilla en una cazuela junto con un chorrito de aceite de oliva. Cuando esté bien caliente añadimos la cebolla cortadita en juliana fina y mezclamos bien. Dejamos que se cocine durante 20 minutos hasta que la cebolla esté bien tierna, removiendo constantemente para que la cebolla no coja color. A continuación añadimos una cucharadita de harina y mezclamos rápido para que no se nos queme. La idea es formar un "roux" (como en la masa de las croquetas), veremos que la cebolla se compacta y ya no queda tan suelta. Seguimos removiendo durante 3 minutos para que la harina se cocine bien. Ahora es el momento de incorporar poco a poco el caldo de pollo, un pellizco de sal y la pimienta. Veremos que la textura está entre una sopa y una crema. Dejamos que hierva durante 20 minutos más, añadiendo el agua restante los últimos cinco minutos de cocción. 

Una vez lista la sopa la vertemos la sopa en cazuelas individuales...



Tostamos unas rebanadas de pan de barra, mejor si es del día anterior, en la tostadora o en el horno. Las colocamos sobre la sopa...


Cubrimos bien con queso rallado..

Y a gratinar hasta que el queso se haya fundido y tome un bonito color dorado. Servimos de inmediato, bien calentita..


sábado, 20 de diciembre de 2014

SOPA DE NAVIDAD (SOPA DE GALETS)

Hola a todos de nuevo!! Después de meses de obras, exámenes y otros jaleos varios, parece que con las fiestas vuelve la calma y puedo retomar el blog que he tenido completa e imperdonablemente abandonado durante tanto tiempo. Así que espero que disculpeis mi ausencia y vamos a ponernos manos a la obra antes que surja algún otro imprevisto que me retrase la publicación.


Y que mejor forma de volver que con una sopa navideña para entonar el estómago. Hoy va de sopa de galets. Esta es una receta típica de Navidad, especialmente en Cataluña y Baleares. Se trata de unas caracolas de pasta de gran tamaño que se suelen rellenar de una farsa de carne picada que se sirve como entrante en las comilonas familiares de estas fiestas. No hay nada como una buena sopita para aligerar la cena de Nochebuena, así que por que no la probais?

INGREDIENTES para 6 personas
Caldo de pollo y/o ternera.
500 gr de carne picada mixta (pedid que os la pasen dos veces por la picadora para que sea más fácil rellenar las caracolas)
3 huevos (uno crudo y dos cocidos)
ajo en polvo
sal 
pimienta
perejil picado
1 paquete sopa de galets
3 cucharadas de pan rallado

PREPARACIÓN
Para preparar el caldo os remito a mi post de como hacer un caldo casero. En esta ocasión he "alegrado" un poco el caldo con tres traseros de pollo, 300 gr de morcillo, 300 gr de ternera con hueso y 1 carcasa de gallina. Las verduras y los pasos para la preparación son los mismos que en el post al que os enlazo. El caldo lo podeis tener preparado con antelación y descongelar la cantidad que haga falta según los comensales que tengais. De hecho creo que es la mejor opción para no pasaros las fiestas encerrados en la cocina. Con el caldo hecho, preparar la sopa de galets es un momento.

Calculamos que cada plato contendrá 5 o 6 galets, os sobrarán bastantes, pero los podéis congelar sin problema e ir usándolos a medida que los necesitéis.


Colocamos la carne en un cuenco, la salpimentamos, aderezamos con dos cucharaditas de ajo en polvo o dos ajos triturados y con el perejil. Añadimos un huevo a la carne y mezclamos bien. Si queremos darle una textura más suave podemos ponerle una cucharada de queso crema tipo Philadelphia, pero esto ya es opcional. Como la masa queda algo pringosa le vamos añadiendo un poco de pan rallado para que sea más manejable, quizás no haga falta poner las tres cucharadas, es cuestión de ver cuando se puede trabajar bien. 

Una vez la carne esté bien mezclada la colocamos en una manga pastelera o en una bolsa de congelar, le cortamos la punta y empezamos a rellenar los galets. La manga es la forma más rápida de rellenarlos, os lo digo después de haber probado a rellenar la pasta con cuchara e incluso con jeringa,.. un desastre.. con la manga es un momento.



Hervimos dos huevos durante unos 13-14 minutos. Dejamos enfriar los pelamos y cortamos en trocitos. 

Ponemos el caldo a calentar y cuando hierva bajamos el fuego y tiramos la pasta. Este tipo de pasta es más gruesa que la sopa normal y llevará un poco más de tiempo que esté lista, la mía en unos 14 minutos estaba al dente, pero seguid las instrucciones del paquete.

Emplatamos y le añadimos un poco de huevo picado sobre cada plato. Si os gusta le podeis poner también unos taquitos de jamón picados muy finos, yo no tenía así que lo dejé tal cual.


Perfecto para empezar una buena cena navideña!.


martes, 29 de julio de 2014

COMO PREPARAR UN BUEN CALDO CASERO


Parece mentira lo poco que apetece encender los fogones en verano!! Llevo dos semanas completamente aplatanada con este calor, no hay manera de cocinar un sólo plato decente. Pero como hace tiempo que agoté mis reservas de caldo casero, hoy hice acopio de energía y he preparado un caldito de carne casero que nos servirá para infinidad de platos, desde sopitas, hasta fondos de paella, estofados, etc. Por favor, antes de comprar caldo de tetra brick, echad un vistazo al contenido en carne que tiene un caldo de carne, y al porcentaje de pollo que tiene un caldo de pollo, vais a alucinar.  Aunque el proceso es muy sencillo, una olla, agua, verduras, carne y fuego, hay un par de pasos que es importante no obviar para conseguir un caldo perfecto, brillante y transparente. Y tengo que reconocer que al final la temperatura de la cocina no se disparó en exceso, paso más calor horneando un bizcocho, jjj.. 

Con este paso a paso no os podreis equivocar. 

INGREDIENTES 

2 carcasas de pollo 
2 traseros de pollo
2 huesos de ternera (si tienen carne mejor).
2 puerros
1 cebolla
2 zanahorias
Sal
tomillo fresco
Perejil
1 hoja de laurel

PREPARACIÓN

1.-Lo primero que vamos a hacer es lavar bien la carne o dejarla en remojo con agua bien fría. Para obtener un caldo sabroso yo utilizo carne de pollo, ternera o gallina, combinados entre ellos o sin combinar en función del tipo de caldo que queramos preparar. Hoy prepararemos un caldo mixto de carne

2.- Cogemos una olla grande, la llenamos de agua y colocamos la carne dentro, junto con la cebolla pelada y las zanahorias cortadas en trozos grandes y un buen pellizco de sal. Lavamos bien los puerros, los troceamos y los incorporamos. Como lo que vamos a preparar es un caldo, no un cocido, podemos incluir la parte verde del puerro, que le dará sabor al caldo. Quiero preparar un caldo neutro, que me sirva de base para diferentes platos y por eso sólo le he añadido una hojita de apio adicional, aunque se puede preparar un caldo igual de rico con los paquetes de cocido que venden en los supermercados y la carne que os apetezca o tengais a mano.

3.- Encendemos el fuego. Sí, se ponen todos los ingredientes en frío porque vamos a hacer una cocción expansiva, durante unas 2 horas hasta obtener todo el sabor de la carne y las verduras. Ponemos un pellizco de sal y preparamos un bouquet (ramillete), con una hoja de laurel, un poco de tomillo fresco y perejil. Lo atamos bien con cordel de bridar y lo sumergimos en el agua. Las hierbas darán un toque de sabor a nuestro caldo. Yo utilicé una bolsita de infusión en lugar de atar las hierbas, son geniales porque se quedan pegadas al borde de la olla y no se sale nada, ni tienes que ir pescando el bouquet con la espumadera como una desesperada por toda la olla cuando lo quieres retirar. 

4.- Cuando el agua lleva 5 minutos hirviendo veremos que se forma en la superficie una capa de residuos gris bastante horrible. Con una espumadera o colador pequeño vamos retirando la espuma sucia y la depositamos en un recipiente con un poco de agua que nos limpiará a su vez la espumadera o colador. Repetimos la operación hasta que esté limpia la superficie. Es posible que al cabo de 20 minutos tengamos que volver a desespumar. 
5.- Dejamos hervir el caldo aproximadamente 2 horas, hay quien recomienda mucho más y quien lo deja menos tiempo, pero si queremos aprovechar la sustancia de la carne y sacarle el sabor, necesitamos un mínimo de cocción de 1.45 horas. Al cabo de 45 minutos yo retiro las hierbas de la olla (es opcional).
6.- Transcurrido el tiempo, apagamos el fuego y dejamos reposar hasta que se entibie el caldo. Una vez tibio, apartamos la carne con unas pinzas, recogemos las verduras con una espumadera y nos quedará la olla con el caldo, que colaremos con un colador fino para eliminar las impurezas que queden. 
7.- Aún podríamos conseguir un caldo más fino si lo clarificamos. Para ello preparamos una mezcla que absorberá las impurezas del caldo. Se trata de montar 2 claras, añadirle unas verduras troceadas, (cebolla, puerro y zanahoria) y un buen trozo de carne picada de poca calidad (ya que se va a desechar). Mezclamos todo bien y lo metemos en el caldo y dejamos hervir otros 45 minutos. La clarificación absorberá las impurezas del caldo que crearán una capa en la superficie y nos quedará un caldo perfecto, casi como un consomé. Yo personalmente, no tengo intención de tirar tanta comida para tener un caldo más transparente así que omito este paso, pero para un día especial.. ahí os lo dejo.

8.- Un paso importantíiiisimo es desengrasar el caldo. Una vez el caldo se entibia veremos que se va formando una capa de grasa en la superficie. Esta grasa es la que contiene la carne y los huesos del caldo y no la necesitamos para nada. Hay dos sistemas para desengrasar. Uno, cuando el caldo está tibio, meter un cacito en el centro de la olla, hacer un círculo con el cazo en el centro y veremos como la grasa se desplaza a los bordes. Recogemos con el cazo la grasa de los bordes y la desechamos. Yo utilizo un sistema mucho más sencillo y preciso. Dejo enfriar completamente el caldo, mejor de un día para otro. Al sacarlo de la nevera veremos que el caldo tiene una capa amarilla bastante consistente, que se puede apartar con una espátula perfectamente. Con ello eliminaremos hasta el 85% de la grasa del caldo. 

Cuando se enfría se empieza a formar una capita de grasa como podeis ver aquí..
Y esto es lo que va directo a vuestras arterias si no lo retirais..
Mirad que diferencia..
Ya tenemos listo nuestro caldo, para una sopita, un guiso o un fondo base para cualquier receta, y sin conservantes ni colorantes. 

domingo, 25 de mayo de 2014

GOULASH / PÖRKÖLT CON SPÄTZLE


El goulash en un estofado tradicional húngaro cuya característica principal es el uso del pimentón. Con el tiempo se le han ido añadiendo diferentes ingredientes como pimientos, tomates, patatas, aunque inicialmente era prácticamente una sopa espesa de carne especiada.

Al plato que he preparado hoy, en casa siempre se le ha llamado goulash, aunque se aproxima más a otra receta húngara llamada Pörkölt, en la que se le añade mucha cebolla al estofado (en mi caso me he permitido alguna que otra licencia en cuanto a los ingredientes, como el vino tinto). El resultado es un guiso tierno, con mucho sabor y muy versátil. Lo podemos acompañar de patata hervida, pasta o arroz. Yo he usado para la guarnición Spätzle, una pasta de huevo típica del sur de Alemania, que mi madre siempre prepara para acompañar este estofado. Salió casi, casi, tan bueno como el de mi madre..

 
INGREDIENTES
700 gr de estofado de ternera troceada.
500 gr de cebolla
500 gr de tomate triturado
200 ml de vino tinto
3 cucharadas de pimentón dulce
1 pimiento rojo
1 cucharadita de azúcar
250 ml de caldo de carne
Sal, pimienta 
Aceite de oliva 
1 cucharada de Maicena (opcional)
100 ml de leche evaporada (opcional)


PREPARACIÓN

En la olla express, ponemos un buen chorro de aceite de oliva. Cuando esté caliente sofreímos la carne para sellarla. Incorporamos el pimentón y lo mezclamos con la carne para que se mezclen los sabores. Cuando la carne se haya dorado la apartamos en una fuente. Aunque prefiero que la carne esté cortada en trozos pequeños, es conveniente pedirle al carnicero que nos la corte en cubitos medianos, para evitar que al abrir la olla después de la cocción no nos encontramos con que la carne se haya desintegrado. 

A continuación pelamos y picamos la cebolla. La sofreímos en la olla, aprovechando los jugos de la carne, hasta que se vuelva transparente. Removeremos constantemente para evitar que se pegue o se dore demasiado. Añadiremos el pimiento cortado en cubitos. Cuando tengamos la verdura bien pochadita, incorporaremos la carne que teníamos reservada y mezclaremos bien. Salpimentamos y a continuación añadiremos el tomate triturado. Incorporamos una cucharadita de azúcar para eliminar la acidez del tomate. Añadimos el vino tinto y el caldo, (reservando un vasito para corregir en caso que nos quede demasiado espesa la salsa). Mezclamos bien y cuando empiece a hervir, cerramos la olla y dejamos que se cocine durante 30 minutos. 

Pasado el tiempo de cocción, sacamos el vapor de la olla, la abrimos con cuidado y comprobamos el punto de cocción. La carne se tiene que partir fácilmente haciendo una leve presión con una cuchara. En caso contrario, cerramos la olla de nuevo y dejamos hervir 10 minutos más. 

Una vez lista la carne, comprobamos la salsa. Si nos ha quedado muy líquida podemos espesarla añadiendo a la salsa una cucharada de Maicena disuelta en un vaso con un poquito de agua bien fría. Lo incorporamos al guiso y revolvemos bien. Si nos ha quedado muy espesa (no suele ser el caso), le añadiríamos un poco de caldo de carne.

Corregimos de sal y pimienta y si queremos podemos añadir al final un chorrito de nata agría. Como a mi no me va mucho la nata agria, le puse unos 100 ml de leche evaporada, que le da a la salsa un punto cremoso muy rico.

A continuación preparamos los spätzle. Estos son los que yo he usado.. 


Hervimos la pasta durante unos 12-14 minutos en agua hirviendo y cuando estén listos, los escurrimos y los servimos acompañando nuestro delicioso gulash / pörkölt. Un estofado para resucitar a un muerto!!
 







miércoles, 14 de mayo de 2014

CREMA DE CALABAZA ASADA CON CROSTONES CASEROS


Esta semana me ha pasado algo increible.. Me han robado fotos del blog!!!! No es que no sepa que esto es una práctica habitual entre algunos pseudoblogueros.. lo que me fascina es que me las hayan robado a mi.. que no tengo ni pajolera idea de fotografía y me considero una principante en este mundo!!! En fin, después del mosqueo inicial, y de advertir al público del blog de marras de que la "autora de la receta" no se había molestado en encender un fogón para probarla, decidí que cada uno con su conciencia, que bastante tengo yo con preocuparme de mi propio blog. Porque en La Cocina del Sultán, hasta día de hoy, las fotos que publico las saco yo, de platos cocinados por mi, con estas dos manitas.. saldrán mejor o peor, pero son míos. Ea..

Aunque la temporada de cremitas y purés para mi casi ha acabado, alguna noche aún me pide el cuerpo un plato de cuchara. Os dejo para esta noche una cremita de calabaza asada que preparé hace algún tiempo que se puede tomar tanto templada como calentita. Aunque se puede cocinar la calabaza en el microondas, lo desaconsejo totalmente, el horno le da ese toque asado tan especial y es infinitamente más sano que el batido molecular que se produce en el micro.


Vamos allá... 


INGREDIENTES
1 kilo de calabaza 
1 cebolla
750 ml. caldo de pollo
1 patata grande 
100 ml leche evaporada
aceite, sal, pimienta negra.
Un chorrito de aceite de oliva virgen extra.
Unos crostones caseros y pipas de calabaza para decorar


PREPARACIÓN

Si usamos calabaza entera, (yo usé calabaza de invierno, de las alargadas), la partimos en dos, vaciamos de pepitas con una cuchara, le ponemos sal y un chorrito de aceite de oliva virgen y la introducimos en el horno precalentado a 190º junto con una cebolla entera sin pelar y una patata envuelta en papel de aluminio, el tiempo necesario hasta que la calabaza esté asada (lo podremos comprobar pinchando con un tenedor, tiene que entrar fácilmente). El tiempo de horneado depende del tamaño de la calabaza, así que tendremos que ir ajustándolo. Dejamos templar la calabaza y la vaciamos con una cucharilla de postre en un cuenco. 

Si hemos usado calabaza de la que venden ya pelada y cortada, podemos envolverla en papel de plata y hornearla durante 30 minutos, hacemos una comprobación  y ajustamos el tiempo de horneado hasta que esté tierna. 

Pelamos la patata y la cebolla, las troceamos y las colocamos junto a la calabaza. En este punto quien tenga Thermomix, coloca las verduras dentro, junto con la mitad del caldo de pollo, sal y pimienta y la leche evaporada y trituramos durante 30 segundos a velocidad 5. Añadimos un la mitad del caldo que nos quede, y trituramos 15 segundos, velocidad progresiva 7-9. Ya solo nos queda ajustar el espesor de la crema con el caldo restante, mezclando a tandas de 10 segundos, velocidad 4-5 hasta que adquiera la consistencia deseada.

Si no tenemos Thermomix, ponemos la patata, la cebolla y la calabaza en una olla, añadimos sal, pimienta, la leche evaporada y la mitad del caldo y trituramos con la batidora, vamos añadiendo caldo de pollo poco a poco hasta adquirir la consistencia deseada. Si queremos conseguir una crema más fina, la podemos pasar por el chino o un pasapure.


Emplatamos y decoramos con unas semillas de calabaza y unos crostones caseros con ajito que están de escándalo (pinchad en el link para ver como prepararlos en un periquete). También podemos decorar con un chorrito de nata líquida o crema agria al gusto.





martes, 28 de enero de 2014

TRIÁNGULOS DE PASTA FILO CON ESPINACAS Y QUESO FETA (RECETA DE JAMIE OLIVER)


No consigo entender como todo lo que prepara Jamie Oliver acaba teniendo esa pinta tan increible, teniendo en cuenta la forma en la que cocina.. Si yo me pongo en la cocina  y me dedico a tirar los ingredientes de esa manera en la cazuela, sé que lo único que voy a conseguir es dejar los fogones y la encimera hecha unos zorros y pasarme una hora limpiando cuando acabe.... pero bueno, ahí está el arte de cada uno no? 

Pues hoy he preparado una variante de la pasta filo con espinacas y queso feta de las "Recetas en 15 minutos de Jamie", que tenía en la lista de recetas pendientes y que sólo de pensar en la pinta que tenía en su programa ya he empezado a salivar.. Una delicia como entrante que podreis preparar en un momento.. Manos a la obra!!


INGREDIENTES
500 gr de espinacas frescas lavadas
200 gr de queso feta 
1 ajo
sal, pimienta
aceite de oliva
6-8 láminas de pasta filo 
1 cucharadita de postre de eneldo 
mantequilla para pincelar la masa
Sésamo para espolvorear


PREPARACIÓN
Precalentar el horno a 180º. 

Salteamos las espinacas en una sartén con aceite de oliva y un ajo. Cuando estén rehogadas y se haya evaporado todo el líquido (esto es muy importante porque si no la pasta se reblandecerá y no nos quedará crujiente que es la gracia del plato) retiramos el ajo y salpimentamos. (ojo con la cantidad de sal que el queso feta ya es salado de por si). A continuación desmenuzamos el queso feta y lo mezclamos con las espinacas. Añadimos el eneldo, y apagamos el fuego y dejamos templar la mezcla. Una vez templada, pasamos el relleno por la picadora y reservamos. 


Ahora empezaremos a trabajar la pasta filo. Es importante tener todo preparado porque la masa se seca con mucha rapidez a temperatura ambiente y se vuelve quebradiza. Fundiremos un cuenco con mantequilla en el microondas y lo dejaremos reservado con una brocha para pincelar las capas de masa filo. 


Abriremos el paquete de la masa y separaremos 4 láminas rectangulares, que dispondremos longitudinalmente en la mesa de trabajo de una en una, una sobre otra, pintando con mantequilla fundida entre capa y capa. Una vez tenemos las cuatro capas listas y colocados, las cortamos en 4 tiras iguales a lo largo. 

Cogemos una de las tiras que hemos cortado y tapamos las demás con un paño húmedo mientras vamos trabajando. En un extremo de la tira colocamos una cucharada generosa de relleno, cogemos la punta inferior del rectángulo que hemos cortado y lo plegamos sobre si mismo en diagonal. A continuación volvemos a doblar la esquina superior del rectángulo y volvemos a plegar, y sucesivamente vamos plegando sobre si mismo el triángulo resultante hasta acabar la tira de masa. Pintamos con mantequilla fundida, espolvoreamos sésamo tostado y reservamos tapado con un paño húmedo mientras repetimos la operación con el resto de las tiras. 

Un paquete de pasta filo tiene entre 8 y 10 láminas, así que podemos sacar unos ocho triángulos. 

Se hornea durante unos 8 minutos a 175º hasta que veas que la masa se pone doradita y crujiente. Si no queremos hornearlos todos, podemos guardar nuestros crujientes de pasta filo listos para hornear en el congelador sin ningún problema. Recomiendo acabar el paquete una vez comenzado porque aunque la podemos guardar en la nevera unos días, si no está perfectamente cerrada, se secará y no se podrá utilizar. 


domingo, 24 de noviembre de 2013

LENTEJAS DE VERDURAS CON TAQUITOS DE SERRANO

Con este frío nuestros hábitos alimenticios también empiezan a cambiar. Ya nos apetecen platos más contundentes y hemos rescatado las cucharas del cajón de los cubiertos. Pues en esas estamos y hoy os he preparado unas lentejitas de verduras, super sanas y ligeras, ya que como no tenía hueso de jamón en casa, sólo les he añadido al final unos taquitos de jamón, por aquello de darles algo más de saborcito, y la verdad que han resultado unas lentejas estupendas y nada pesadas. Lo más complicado de la receta es cortar los ingredientes chiquititos, así que no hay excusa, .. vamos a ello. 


INGREDIENTES
200 gr de lenteja pardina
2 zanahorias
1/2 pimiento rojo
1 pimiento verde
1 cebolla 
1 puerro
2 dientes de ajo
2 calabacines pequeños
1 patata grande
2 hojas de laurel
Aceite de oliva
Agua
1 cubito de caldo de carne concentrado
1/2 paquete de taquitos de jamón (opcional)
Sal y pimienta


PREPARACIÓN
Ponemos al fuego una cazuela grande y añadimos un chorro generoso de aceite de oliva. A continuación sofreimos la cebolla y el puerro picaditos. Incorporamos los ajos enteros y removemos. Cuando cojan color las verduras añadimos la zanahoria, el pimiento rojo y verde y vamos sofriendo bien. Luego pondremos el calabacín y la patata y mezclamos bien con el resto de las verduras. No tienen que cocinarse del todo, sólo sofreirse un poco. 

Lavamos bien las lentejas, las escurrimos y añadimos a las verduras. L as lentejas pardinas no tienen que dejarse en remojo, con lo  que resultan perfectas para un plato decidido a última hora. Mezclamos nuevamente. Añadimos el laurel, un pellizco de sal y pimienta. A continuación cubrimos todas las verduras con agua de forma que queden bien cubiertas. Añadimos el cubito de caldo de carne.

Las coceremos durante unos 20 minutos, hasta que las lentejas estén en su punto y las patatas blanditas, removiendo de vez en cuando para que no se peguen a la cazuela.  Podemos añadir un poquito de agua caliente si vemos que las lentejas absorben demasiada agua, para que no queden demasiado secas. En los últimos minutos de la cocción añadimos a la mezcla unos taquitos de jamón si queremos darle a las lentejas un toque más "serrano".



jueves, 19 de septiembre de 2013

CREMA DE CALABACÍN AL ESTRAGON (TRADICIONAL Y THX)





No hay nada que me moleste más que buscar una receta en Internet y que al prepararla me salga un churro... Pero no un churro en plan, .... algo he hecho mal, no, no, un churro en plan..., el que ha colgado la receta no se ha molestado en prepararla, porque esto no hay quien se lo coma...Pues eso me ha pasado a mi al intentar hacer una simple crema de calabacín con la Thermomix.. He estado tentada de mandarle un correo al propietario del blog en cuestión, pero hablamos de primeros espadas de la blogsfera culinaria, así que me he dicho.. a ver si se lo va a tomar a mal... vosotros que haceis en estos casos?.

Pues lo que iba diciendo, si alguna vez os pasa algo parecido con mis recetas, que a mi no me importa, mandadme un correo y me avisais si algo sale mal, para que podamos averiguar que ha pasado y corregir la receta si hace falta.. todos somos humanos verdad?

Así que, volviendo a empezar de cero, os dejo una receta de crema de calabacín, con un toque de estragón que me ha hecho reconciliarme con las cremas de verduras. 


INGREDIENTES
3 calabacines medianos
350 ml de agua 
un cubito de caldo de verduras.
1 patata
1 puerro
1 cebolla
50 ml aceite de oliva
Sal y pimienta
1 cucharada de café de estragón
100 gr de queso de untar



PREPARACIÓN TRADICIONAL 

Ponemos a hervir el agua con una pastilla de concentrado de verduras.

Pelamos la cebolla y la patata y las cortamos en trozos medianos. Lavamos y cortamos los calabacines sin pelar. Lavamos bien el puerro, lo pelamos y cortamos en trozos. 

Ponemos todas las verduras troceadas en la olla con un pellizco de sal y dejamos que hierva unos 20 minutos, con un chorretón generoso de aceite de oliva, hasta que veamos que la patata esté cocida. 

Entonces apartamos la mitad del caldo de las verduras a un cuenco. 

Batimos el resto de las verduras, el queso de untar y el caldo con la batidora de brazo o la batidora americana hasta conseguir una crema. El mismo calor fundirá el queso y hará que se mezcle con las verduras. Vamos añadiendo cacitos de caldo y continuamos batiendo, hasta conseguir la consistencia que nos guste. Corregimos de sal y pimienta al gusto, espolvoreamos estragón generosamente y servimos con unos crostones.


PREPARACIÓN CON THX

Pelamos la cebolla y la patata y las cortamos en trozos medianos. Lavamos y cortamos los calabacines sin pelar. Lavamos bien el puerro, lo pelamos y cortamos en trozos. Ponemos todas las verduras troceadas en el vaso, con el aceite de oliva, un pellizco de sal y programamos, 10 minutos, Varoma, velocidad 2, sin cubilete. 

A continuación añadimos el agua y el cubito y programamos 20 minutos, Varoma, velocidad 2, con cubilete. 

Abrimos el vaso con cuidado de no quemarnos, y apartamos la mitad del caldo con un cazo en un cuenco aparte. Vertemos el queso crema un pellizco de pimienta y la cucharada de estragón. 

Programamos 30 segundos a velocidad 8. Abrimos el vaso y si la crema está muy espesa, añadimos un cacito de caldo y continuamos batiendo y añadiendo cacitos de caldo a intervalos de 5 segundos, velocidad 8, hasta que la crema tenga la textura que queramos. Corregimos de sal y pimienta, espolvoreamos estragón generosamente y servimos con unos crostones.



Si teneis alguna duda sobre la elaboración de alguna receta no dudeis en preguntarme, que para eso estamos!!



lunes, 26 de agosto de 2013

TOM KA GAI O SOPA DE POLLO TAILANDESA


Sí,sí,si... después de un montón de meses sin vacaciones mientras todo el mundo disfrutaba de ellas.. ahora me toca a mi... y sabeis que os digo? que aunque tenga que colgar recetas de arroz y pasta durante unos meses... me largo a Tailandia de vacaciones!!!!! yupiiii!!!! No se si estoy más contenta por el viaje en sí o porque me chifla la comida thai y me voy a poner las botas...

En honor a mis futuras vacaciones, os dejo mi plato favorito del mundo mundial.. la sopa de leche de coco con pollo tailandesa o Tom ka gai. Se trata de una sopa con base de leche de coco y caldo de pollo, que se sirve con trozos de pollo y champiñones, bañando cucharadas de arroz jazmín dentro de la sopa. Es un caldo fresco y cítrico, sabroso y sorprendente y aunque visualmente no sea demasiado llamativo, aún no he conocido a nadie que me diga que no le ha gustado este plato maravilloso de la cocina thailandesa. 

En casa se come por lo menos una vez cada dos semanas, sea verano o invierno, y aunque para conseguir los ingredientes tendréis que visitar necesariamente un supermercado asiático, os recomiendo hacer el viaje, cargar con los ingredientes y tener en la despensa para poder repetir esta receta, porque quien la pruebe os lo pedirá...




INGREDIENTES para 4 raciones

2 pechugas de pollo
1 lata de leche de coco para cocinar (si es posible utilizar la marca D-Aroy)
1/2 litro de caldo de pollo
2 vainas de lemongrass
4 hojas de lima keffir
2 cucharadas soperas de pasta de curry rojo
Un puñado de cilantro fresco
8 champiñones laminados
1/2 cm de raíz de jengibre rallada 
2 cucharadas de salsa de pescado
Zumo de una lima
1 cucharadita de azúcar.
Sal y pimienta

Arroz jazmín o arroz thai para la guarnición. 




PREPARACIÓN
Cortamos las vainas de lemongrass en trozos de un cm de grosor. El lemongrass aporta frescura y un toque cítrico al plato, pero tendremos que ir apartando los trozos a medida que comemos porque no se ablanda durante la cocción, así que el que lo prefiera, que lo ponga entero y luego lo aparte al acabar la cocción. 

Cortamos la raíz de jengibre, la pelamos y rallamos finamente. 

Ponemos el caldo de pollo a hervir con el jengibre, las hojas de lima keffir, el lemongrass, la salsa de pescado, la pasta de curry rojo, el jugo de una lima y la cucharada de azúcar. Cuando empiece a hervir bajamos el fuego y le añadimos la leche de coco mientras vamos mezclando para que se integre bien. 

Cortamos los champiñones a cuartos o láminas y la pechuga de pollo en trocitos pequeños. Salpimentamos el pollo y cuando el caldo vuelva a hervir lo añadimos al caldo y dejamos cocinar durante 15 minutos a fuego medio. Corregimos de sal y/o picante.

Servimos decorado con un buen puñado de cilantro fresco y acompañamos de un cuenco con arroz jazmín hervido que iremos bañando en nuestra sopa.


jueves, 28 de abril de 2011

GUISO DE POLLO CON OKRA

Cuando veo un ingrediente extraño en una receta apetecible me suelo desmoralizar y paso a otra cosa, pero voy a intentar animar al personal a que prueben la okra, kimbombo, bamya o como querais llamarlo. Se trata de una vaina con forma similar a un pimiento, y sabor muy suave entre la berenjena y el calabacín. Al cocinarlo suelta una especie de gelatina que puede resultar extraña para algunos comensales pero está riquísima y es rica en mucílagos, baja en calorías, y terapéutica para problemas estomacales, úlceras y similar. Se adquieren en tiendas de productos sudamericanos o africanos ya que son los principales consumidores de este producto. Para los residentes en Mallorca, se puede comprar en el mercado del Olivar o cerca de la plaza Madrid en una tienda de productos africanos. Ánimo valientes que hay que conocer mundo!!!



INGREDIENTES:
3 traseros de pollo troceados
1/2 guindilla
2 pimientos italianos picados
1 cebolla finamente picada
1 lata pequeña de tomate entero pelado
2 cucharadas de perejil fresco
1 cucharada de oregano
1 pellizco de canela
1 litro de caldo de pollo
200 gramos de vainas de okra
aceite de oliva
sal
pimienta

ELABORACIÓN:
Se sofríe el pollo salpimentado en aceite caliente durante unos 5 minutos hasta que esté dorado. Añadir la canela, el orégano y el perejil y la guindilla sin semillas. Retirar y en el mismo aceite sofreir la cebolla y el pimiento. Luego añadir la lata de tomates enteros y deshacer con una cuchara de madera, dejar pochar unos minutos. Luego añadir el pollo reservado y cocer 3 minutos antes de añadir el caldo de pollo. Finalmente añadir las okras cortadas en trocitos de 1 1/2 cm y dejar cocer unos 15 minutos hasta que la okra esté blandita.
Voila!!! Sale un buen puchero, pueden comer 4 personas con buen saque... y se puede acompañar de arroz basmati o patatas hervidas ya que es más bien caldoso..

Aquí teneis mi primer experimento ... las fotos mejorarán con el tiempo que aún soy novata..