martes, 29 de julio de 2014

TARTA FRESCA DE YOGUR GRIEGO CON MANGO


Como me gustan las tartas frescas, las de queso, de mousse, de yogur, requesón, todas me pirran, no puedo evitarlo. Son fáciles de hacer y muy resultonas y se preparan en un momentito, (obviando el tiempo que tienen que reposar en la nevera, claro). Esta semana había yogures y mango en stock en la nevera así que, le ha tocado a esta tarta de yogur griego con mango, una de esas con las que quedarás fenomenal en cualquier celebración. 


INGREDIENTES
PARA LA BASE
150 gr de galletas digestive
70 gr de mantequilla
1 cucharada de azúcar glas
1 pellizco de canela

PARA EL RELLENO
6 yogures griegos sin azúcar (se pueden sustituir 2 yogures por 250 gr de queso de untar bajo en grasa). Si utilizas yogures azucarados elimina el azúcar de la receta.
100 gr de azúcar glas
6 hojas de gelatina neutra 
1 lima (o un limón)

PARA LA COBERTURA
1 mango maduro
2 cucharadas de azúcar
Agua
3 láminas de gelatina neutra.

PREPARACIÓN
Trituramos las galletas y las mezclamos con la mantequilla fundida en el microondas (vigilar que no hierva). Mezclamos bien en un cuenco con las manos y añadimos el pellizco de canela y la cucharada de azúcar glas. Cubrimos el fondo de un molde desmontable con la masa, aplanando bien con las yemas de los dedos procurando que quede todo uniforme y que no haya huecos en los bordes por donde pueda escurrirse el relleno. Guardamos en la nevera durante 1 hora hasta que la base se endurezca.



En un cuenco batimos con las varillas manuales los yogures griegos (opcionalmente también el queso de untar en caso de haber decidido sustituir dos yogures por queso), con el azúcar, la ralladura y el jugo de media lima. Probamos y corregimos en su caso el dulzor del relleno. En un cazo con agua fría, ponemos las seis láminas de gelatina a hidratar durante 2 minutos, a continuación escurrimos bien las láminas. Ponemos unas gotas de agua nuevamente en el cazo, junto al zumo de media lima, y las hojas de gelatina escurridas y calentamos a fuego muy suave hasta que se disuelva. A continuación vertemos el contenido del cazo en el cuenco con la mezcla de yogur y mezclamos bien. 



Sacamos la base de la nevera y vertemos la mezcla de yogur. Damos unos golpecitos con el molde sobre la encimera para eliminar posibles burbujas de aire que hayan quedado al batir. Guardamos en la nevera hasta que cuaje la mezcla. Lo mejor es dejarla de un día para otro, y como mínimo de 4 a 6 horas para que cuaje. 


Una vez cuajado el relleno, prepararemos la cobertura de mango. Para ello, pelamos y cortamos un mango maduro, lo ponemos en un cazo con dos cucharadas de azúcar. Ponemos agua hasta cubrir el mango, no más, y hervimos hasta que el mango se empiece a deshacer. A continuación le pasamos la batidora hasta convertirlo en puré y si lo queremos más fino lo colamo para que no queden grumos ni fibras. Yo lo dejé tal cual. Reservamos y dejamos templar. 



Hidratamos 3 láminas de gelatina neutra en agua fría. Las escurrimos bien y podemos verterlas directamente en el puré de mango, que estará caliente y disolverá la gelatina, mezclando bien. A continuación dejamos templar (no enfríar) el puré y cuando no queme, sacamos la tarta de la nevera y cubrimos con el puré de mango. Es importante que no queme, porque si la cobertura de mango está demasiado caliente, se fundirá la capa de yogur y se mezclará con la cobertura, desluciendo el resultado. 


Dejamos enfriar otro par de horas en la nevera y ya podemos disfrutar de esta tarta de yogur griego, de esas que quitan el hipo.


COMO PREPARAR UN BUEN CALDO CASERO


Parece mentira lo poco que apetece encender los fogones en verano!! Llevo dos semanas completamente aplatanada con este calor, no hay manera de cocinar un sólo plato decente. Pero como hace tiempo que agoté mis reservas de caldo casero, hoy hice acopio de energía y he preparado un caldito de carne casero que nos servirá para infinidad de platos, desde sopitas, hasta fondos de paella, estofados, etc. Por favor, antes de comprar caldo de tetra brick, echad un vistazo al contenido en carne que tiene un caldo de carne, y al porcentaje de pollo que tiene un caldo de pollo, vais a alucinar.  Aunque el proceso es muy sencillo, una olla, agua, verduras, carne y fuego, hay un par de pasos que es importante no obviar para conseguir un caldo perfecto, brillante y transparente. Y tengo que reconocer que al final la temperatura de la cocina no se disparó en exceso, paso más calor horneando un bizcocho, jjj.. 

Con este paso a paso no os podreis equivocar. 

INGREDIENTES 

2 carcasas de pollo 
2 traseros de pollo
2 huesos de ternera (si tienen carne mejor).
2 puerros
1 cebolla
2 zanahorias
Sal
tomillo fresco
Perejil
1 hoja de laurel

PREPARACIÓN

1.-Lo primero que vamos a hacer es lavar bien la carne o dejarla en remojo con agua bien fría. Para obtener un caldo sabroso yo utilizo carne de pollo, ternera o gallina, combinados entre ellos o sin combinar en función del tipo de caldo que queramos preparar. Hoy prepararemos un caldo mixto de carne

2.- Cogemos una olla grande, la llenamos de agua y colocamos la carne dentro, junto con la cebolla pelada y las zanahorias cortadas en trozos grandes y un buen pellizco de sal. Lavamos bien los puerros, los troceamos y los incorporamos. Como lo que vamos a preparar es un caldo, no un cocido, podemos incluir la parte verde del puerro, que le dará sabor al caldo. Quiero preparar un caldo neutro, que me sirva de base para diferentes platos y por eso sólo le he añadido una hojita de apio adicional, aunque se puede preparar un caldo igual de rico con los paquetes de cocido que venden en los supermercados y la carne que os apetezca o tengais a mano.

3.- Encendemos el fuego. Sí, se ponen todos los ingredientes en frío porque vamos a hacer una cocción expansiva, durante unas 2 horas hasta obtener todo el sabor de la carne y las verduras. Ponemos un pellizco de sal y preparamos un bouquet (ramillete), con una hoja de laurel, un poco de tomillo fresco y perejil. Lo atamos bien con cordel de bridar y lo sumergimos en el agua. Las hierbas darán un toque de sabor a nuestro caldo. Yo utilicé una bolsita de infusión en lugar de atar las hierbas, son geniales porque se quedan pegadas al borde de la olla y no se sale nada, ni tienes que ir pescando el bouquet con la espumadera como una desesperada por toda la olla cuando lo quieres retirar. 

4.- Cuando el agua lleva 5 minutos hirviendo veremos que se forma en la superficie una capa de residuos gris bastante horrible. Con una espumadera o colador pequeño vamos retirando la espuma sucia y la depositamos en un recipiente con un poco de agua que nos limpiará a su vez la espumadera o colador. Repetimos la operación hasta que esté limpia la superficie. Es posible que al cabo de 20 minutos tengamos que volver a desespumar. 
5.- Dejamos hervir el caldo aproximadamente 2 horas, hay quien recomienda mucho más y quien lo deja menos tiempo, pero si queremos aprovechar la sustancia de la carne y sacarle el sabor, necesitamos un mínimo de cocción de 1.45 horas. Al cabo de 45 minutos yo retiro las hierbas de la olla (es opcional).
6.- Transcurrido el tiempo, apagamos el fuego y dejamos reposar hasta que se entibie el caldo. Una vez tibio, apartamos la carne con unas pinzas, recogemos las verduras con una espumadera y nos quedará la olla con el caldo, que colaremos con un colador fino para eliminar las impurezas que queden. 
7.- Aún podríamos conseguir un caldo más fino si lo clarificamos. Para ello preparamos una mezcla que absorberá las impurezas del caldo. Se trata de montar 2 claras, añadirle unas verduras troceadas, (cebolla, puerro y zanahoria) y un buen trozo de carne picada de poca calidad (ya que se va a desechar). Mezclamos todo bien y lo metemos en el caldo y dejamos hervir otros 45 minutos. La clarificación absorberá las impurezas del caldo que crearán una capa en la superficie y nos quedará un caldo perfecto, casi como un consomé. Yo personalmente, no tengo intención de tirar tanta comida para tener un caldo más transparente así que omito este paso, pero para un día especial.. ahí os lo dejo.

8.- Un paso importantíiiisimo es desengrasar el caldo. Una vez el caldo se entibia veremos que se va formando una capa de grasa en la superficie. Esta grasa es la que contiene la carne y los huesos del caldo y no la necesitamos para nada. Hay dos sistemas para desengrasar. Uno, cuando el caldo está tibio, meter un cacito en el centro de la olla, hacer un círculo con el cazo en el centro y veremos como la grasa se desplaza a los bordes. Recogemos con el cazo la grasa de los bordes y la desechamos. Yo utilizo un sistema mucho más sencillo y preciso. Dejo enfriar completamente el caldo, mejor de un día para otro. Al sacarlo de la nevera veremos que el caldo tiene una capa amarilla bastante consistente, que se puede apartar con una espátula perfectamente. Con ello eliminaremos hasta el 85% de la grasa del caldo. 

Cuando se enfría se empieza a formar una capita de grasa como podeis ver aquí..
Y esto es lo que va directo a vuestras arterias si no lo retirais..
Mirad que diferencia..
Ya tenemos listo nuestro caldo, para una sopita, un guiso o un fondo base para cualquier receta, y sin conservantes ni colorantes. 

domingo, 13 de julio de 2014

ENSALADA TIBIA DE POLLO CON GERMINADOS Y SALSA DE MOSTAZA Y MIEL


Hace un par de semanas, mi amigo Dani, a quien quiero un montón aunque nos veamos poquito, me regaló un kit de cultivo de brotes ecológicos HA huerto y jardín, en plan, "tu te lo cultivas, tu te lo comes".. Y recordando los experimentos que hacíamos en el cole, con las lentejas y el algodón, me dije, esto tiene que estar requetebueno, así que esta semana me puse con el experimento. Es tan fácil como hidratar las semillas en agua, colocarlas sobre una rejilla y mantener la base hidratada unos días, mientras vemos como van creciendo nuestros brotes. Una vez alcanzado el tamaño deseado, los cortamos y podemos mantenerlos en la nevera en un bote hermético unos 10 días. Para iniciarme, yo elegí los de col lombarda, que contienen antioxidantes y provitamina A, le dan un toque diferente y picantito a las ensaladas que me ha encantado y encima aportan un montón de nutrientes, así que.. que más puedo pedir?? Dani, esta ensalada va por ti...


INGREDIENTES
1 lechuga (la variedad que más nos guste)
1 pechuga de pollo
50 gr de bacon en tiras
10 nueces
picatostes
1 manzana 
1/2 limón
Sal y pimienta

PARA LA SALSA
1 cucharada de miel
2 cucharadas de mostaza
1 cucharadita de salsa de soja
Aceite de oliva suave
Vinagre
Sal

PREPARACIÓN
En una sartén sin aceite freímos las tiras de bacon. La misma grasa del producto engrasará la sartén. Dejamos que se tuesten bien y quede bien cruijiente. Escurrimos el exceso de aceite en un papel de cocina y reservamos. 

En la misma sartén freímos una pechuga de pollo (previamente salpimentada). Al sacarla de la sartén la cortamos en tiras y reservamos.

Lavamos y secamos bien las hojas de lechuga. Las colocamos en el fondo de un plato o fuente a modo de cama para la ensalada.

Cortamos una manzana pelada en cuadraditos pequeños. Le ponemos un chorrito de limón para que no se oxide y no ennegrezca. Colocamos la manzana, el bacon, y las tiras de pollo sobre la lechuga. Es importante que la pechuga y el bacon estén tibios, no calientes, porque nos reblandecerán la lechuga y perderá el crujiente. Decoramos con unos picatostes y unas nueces. En el centro del plato, colocamos nuestros germinados.

Preparamos la salsa, mezclando en un cuenco la miel, la mostaza, la salsa de soja, y un chorrito de vinagre. Mezclamos bien con una cuchara o unas varillas pequeñas. Vamos añadiendo el aceite de oliva a chorrito, mientras seguimos removiendo hasta que nos quede una salsa homogénea. Rectificamos de sal y vinagre si es necesario, aliñamos la ensalada con la salsa y servimos. 


Mirad que hermosos estaban mis brotes al cabo de una semanita. Ahora mismito me pongo a cultivar los de soja verde y alfalfa!

miércoles, 9 de julio de 2014

EMPANADAS CRIOLLAS


La que se está liando con el mundial!!! Después del partido Alemania - Brasil de ayer, del que éstos últimos salieron más escaldados que la selección española hace un par de semanas, hoy traigo una recetita de empanadas criollas, para dar ánimo a mis amigos argentinos clasificados (aunque Alemania me tira mucho), y a ver si las pueden preparar para ver la final con los amigotes y se acaba ya el dichoso fútbol, para que el mundo vuelva a la normalidad!!. 

INGREDIENTES para unas 18 unidades individuales.
2 paquetes de obleas de empanada (yo usé 2 láminas de masa brisa del Mercadona que era la que tenía a mano y me gustó el resultado, pero lo más sencillo es usar las obleas)
250 gr de carne picada mixta
1 pimiento rojo (opcional)
1 pimiento verde
1 cebolla blanca
2 dientes de ajo
1/2 bote pequeño de maíz dulce
10 - 12 aceitunas verdes
1 huevo duro
1 huevo batido
1 1/2 cucharadas de comino
1 pellizco de tomillo
1 guindilla o salsa de tabasco (opcional)
Sésamo
sal, pimienta, aceite de oliva


PREPARACIÓN 

Sofreímos los dientes de ajo troceaditos en una sartén con aceite de oliva, 
a continuación añadimos la cebolla bien picadita y dejamos que se poche bien, hasta que se ponga transparente. Vamos sofriendo los ingredientes según su dureza. Añadimos el pimiento rojo picado, al cabo de unos minutos el pimiento verde en trocitos pequeños y cuando tengamos todos los ingredientes bien cocinados, los reservamos en un cuenco. 

En la misma sartén freímos la carne, que habremos salpimentado previamente, y le añadiremos el comino y un pellizco de tomillo. Si nos gusta el picantito, antes de freír la carne, cortaremos 1/2 guindilla en trocitos pequeños, quitándole las semilas y la freiremos en aceite de oliva. Otra opción es sazonar la carne con un chorrito de tabasco. Si no nos van las emociones fuertes, podemos obviar este paso. La carne no tiene que estar cocinada del todo, porque aún nos quedan 15 minutos de horno y si la pasamos demasiado, nos quedará seca la empanada. 

Una vez lista la carne, le añadiremos la verdura que teníamos reservada y mezclamos bien. Cortamos las aceitunas verdes a trocitos y las añadiremos, junto con el maíz y el huevo duro troceado. El huevo tiene que cocer unos 12 - 15 minutos en agua hirviendo, para que al cortarlo la yema haya cuajado bien.

Mezclamos bien todos los ingredientes y ya tenemos nuestro relleno listo. Ahora solo hay que dejarlo enfriar del todo, antes de rellenar nuestras empanadas. Mirad que colorido!


Para la masa, hay muchas opciones. En esta ocasión tenía exceso de masas en el congelador y me negué a prepararla a mano. No recomiendo usar masa de hojaldre, se reblandece demasiado rápido si no se va a comer al momento, pero podemos usar láminas de pasta brisa, en cuyo caso lo más inteligente es hacer una empanada grande con dos láminas de masa, una de base y una sobre el relleno. Las obleas de empanadilla que venden en el super, (estilo La Cocinera) ya vienen listas para rellenar y el resultado es perfecto para raciones individuales. 

En mi caso preparé las empanadillas para una cena de picoteo, así que me compliqué la vida y las preparé de ración, para lo que tuve que extender la masa brisa en una superficie enharinada, cortarla con un cortapastas redondo y dar forma a las empanadas. 


Pondremos dos cucharadas de relleno en cada oblea, humedeceremos los bordes de la oblea con agua para que no se abran durante la cocción, cerramos por el centro, y vamos juntando los bordes hasta que queden completamente cerradas las empanadas. Podemos asegurar el sellado aplastando los bordes con un tenedor o con alguna técnica de repujado, plegando los bordes sobre sí mismos hasta dar forma de cordón al contorno (tendré que hacer un post sobre el tema porque tiene su miga el tema no os creais). 

Calentamos el horno a 180º. Ponemos un papel sulfurizado sobre la bandeja y después de pintar cada empanada con huevo batido con un pincelito, las vamos colocando sobre la bandeja. Espolvoreamos cada empanada con sésamo y horneamos durante unos 15 minutos. No dejarán ni las migas, os lo aseguro.

Que gane el mejor!!
 







jueves, 3 de julio de 2014

BRAZO DE GITANO ESTILO "TIGRETON"

De vuelta de vacaciones,.. volviendo a ponerme al día con el blog y el resto de tareas mundanas. Este fin de semana he tenido la "genial" idea de preparar un brazo de gitano, de esos estilo los tradicionales "tigretones" que nos comíamos de pequeños, ignorando que en Mallorca estábamos a 35º. Lo que se dice un reto o un trabajo de chinos, que casi me tuve que meter dentro de la nevera para conseguir montar la nata.. pero al final ... lo conseguí!! Y mucho más sano que los bizcochos industriales, así que aquí os dejo la receta. El bizcocho lo preparé con la Thermomix, pero el resto lo hice a la forma tradicional, así que os indico también como preparar el bizcocho manualmente, para los que no teneis la maquinita.


INGREDIENTES.
4 huevos grandes a temperatura ambiente
100 gr. azúcar
80 gr. harina de reposteria
20 gr. cacao (yo puse cola cao porque no había agotado el cacao puro, pero si teneis de éste, mejor)
1 cucharadita de miel
1 cucharadita de vainilla

PARA EL RELLENO
Un bote pequeño de nata de montar bien fría 35% grasa (200 ml)
50 gr. de azúcar glas
1 sobre de estabilizante para nata (opcional).
Medio bote de mermelada (lo ideal es la de fresa, yo le puse de cerezas y salió algo menos dulce, cosa que yo agradezco)

PARA LA COBERTURA
20 gr. mantequilla
150 gr. chocolate negro de cobertura
150 gr de nata de montar 35% grasa

PARA EL ALMIBAR
100 gr de azúcar
100 ml de agua
El zumo de media naranja

PREPARACIÓN
1- Precalentamos el horno a 180º. Ponemos un vaso y las varillas de la batidora en el congelador para que se vayan enfriando y resulte más fácil montar la nata. 

2- Colocamos la mariposa en la Thermomix. Añadimos los huevos, el azúcar y sal, 4 min. 37º, velocidad 4. Quitamos la temperatura y programamos 4 minutos más, velocidad 4. 

Si no tenemos Thermomix, separamos las claras de las yemas. Montamos las yemas con el azúcar durante 4 minutos y montamos las claras a punto de nieve con un pellizco de sal por separado. Posteriormente incoporamos las claras a las yemas con el azúcar con movimientos envolventes, intentando que la masa quede bien aireada y no se baje por mezclar demasiado. 

3- Añadimos harina el cacao, miel y vainilla, y programamos 5 seg. vel.2 1/2. Bajamos los restos del vaso con la espátula y los integramos bien en la masa.

Manualmente, incorporamos la harina, el cacao, la miel y la cucharadita de vainilla y mezclamos lo justo hasta que tengamos una masa homogénea y bien aireada.

4- Preparamos una bandeja de horno con una hoja de papel sulfurizado. Vertemos la masa, la golpeamos varias veces contra la encimera para eliminar las burbujas de aire que hayan podido quedar en la masa. Horneamos 10 minutos a 180º, calor solo abajo, los últimos 3-4 minutos ponemos el horno con calor arriba y abajo. Veremos que está listo cuando al tocarlo con el dedo quede la marca, pero no nos quede pegada la masa. Sacamos la bandeja con el bizcocho, lo apartamos de la bandeja lo dejamos enfríar sobre una rejilla 2 minutos. A continuación lo envolvemos en un trapo húmedo para que vaya tomando la forma del brazo de gitano y lo reservamos hasta que se enfríe del todo.

5.- Mientras está en el horno el bizcocho, podemos ir preparando el almíbar. En un cazo al fuego, ponemos el azúcar, el agua y el chorrito de zumo de naranja. Sin remover, a fuego bien lento, dejamos que vaya espesando, hasta obtener un almíbar ligero. Apagamos y reservamos.

6.- Pasamos a montar la nata con las varillas y el vaso que teníamos en la nevera. Yo no soy partidaria de montar nata con la Thermomix, cada uno tiene sus manías. Mientras vamos montando, incorporamos el azúcar glas poco a poco y al terminar con el azúcar añadimos el estabilizante si disponemos de él. El estabilizante hace que la nata se mantenga más firme, y en estos meses de calor ayuda bastante, pero si lo conservamos en la nevera tampoco es imprescindible. Reservaremos la nata en la nevera hasta que la vayamos a emplear. 

7- Empezamos el montaje, desenrollando el brazo de gitano cuando esté completamente frío. Lo colocaremos sobre un papel film en la encimera de la cocina. Pincelaremos con el almíbar, no en exceso, sólo para darle algo de humedad. Añadiremos una capa de mermelada fina, pero que cubra toda la superficie. A continuación sacamos la nata de la nevera y la repartimos a cucharadas sobre la superficie. La extenderemos con una espátula o el reverso de la cuchara, intentando que no se mezcle demasiado con la mermelada para que no nos desluzca el corte al mezclarse los colores. 

8.- Envolvemos de nuevo el brazo de gitano con el papel film, y lo dejamos como mínimo una hora en la nevera, si puede ser más mejor. 

9.- Preparamos la cobertura. Para ello calentamos en un cazo la mantequilla con la nata sin que llegue a hervir, a fuego muy bajito, le añadimos el chocolate de cobertura y podemos apartarlo del fuego y vamos removiendo bien hasta que se disuelva por completo. 

10.- Sacamos el brazo de gitano de la nevera, le retiramos el film y lo colocamos sobre una rejilla. Cubrimos bien con la cobertura de chocolate, dejamos templar media hora a temperatura ambiente y a continuación lo guardamos en la nevera, lo ideal es consumirlo al día siguiente. 

Estas fotos sacadas con el móvil son un auténtico desastre, pero es lo que hay!! No me dio tiempo a más.


CONSEJO: Ojito con el transporte que con este calor se funde todo... utilizad una bolsa de congelados o algún otro recipiente térmico que mantenga el frío. Como veis el mío sufrió algún percance durante el transporte en la cobertura.. snif, snif. 


miércoles, 25 de junio de 2014

EL MUNDO DEL CHOCOLATE BELGA

Hoy dedico una entrada muy especial a nuestros amigos de Planète Chocolat en Bruselas, que nos enseñaron esta semana un poco más sobre el fascinante mundo del chocolate y su fabricación. Era inevitable después de tantos días de vacaciones en Bélgica, un país que huele y vive el chocolate como ningún otro, querer profundizar un poquito más en su mundo dulce. Esos escaparates exquisitamente diseñados, de parada casi obligatoria, te hacen empezar a salivar con sólo mirarlos.. Tabletas de cien sabores, trufas, los famosos pralinés de Neuhaus, orangettes cubiertas de chocolate, bombones rellenos, la lista es casi interminable, y la decisión de cual escoger, difícil. 

Bélgica es el país productor de chocolate por excelencia, con un consumo aproximado de 6,8 kg por habitante al año, y una producción superior a las 200.000 toneladas anuales. Si en España hay un bar en cada esquina, en Bélgica hay una tienda de chocolate cada dos puertas. Orgullosos de elaborar el chocolate de la mejor calidad, utilizando una materia prima exquisita, los maestros artesanos belgas respetan la tradición y las técnicas más artesanales en la preparación, y alardean de no adulterar sus productos con grasas vegetales distintas de las del propio cacao, tan frecuentes en otros países. Podremos comprobar el uso exclusivo de manteca propia del cacao en un chocolate belga mediante el distintivo AMBAO en los productos que adquiramos. 

Callejeando por Bruselas, descubrimos Planète Chocolat, una boutique de chocolate artesano situada en la Rue de Lombard, 24, junto a la Grand Place de Bruselas. En ella se ofrece una interesante masterclass, donde nos explican como se cultiva, recolecta procesa y trabaja el chocolate, en una demostración de aproximadamente una hora, que por unos 7€ muy bien invertidos, proporciona una introducción muy completa a este apasionante mundo, hará que salgas valorando más el producto de calidad que ofrecen en Bélgica, y que tus niveles de glucosa se dispararen hasta el infinito.


Aden fue el chocolatero encargado de ilustrarnos en el proceso de fabricación y nos mostró como se trabaja el chocolate, preparando unas deliciosas lenguas de chocolate negro, y unos fabulosos bombones rellenos de praliné. En una clase muy divertida e interactiva, el público participa en la elaboración del producto mientras degusta una buena taza de chocolate caliente y los diferentes bombones que nos ofrecen continuamente durante la sesión. 


Resultó muy interesante confirmar que a pesar de ser el producto que les da de comer, estos chocolateros nos advierten de la necesidad de no abusar del chocolate, de los pros y los contras de su consumo, de la necesidad de consumir un chocolate de calidad con alto porcentaje en cacao y a pesar de ser un artículo de consumo casi diario para algunos (entre las que me incluyo), su correcta preparación es mucho más compleja de lo que me imaginaba. El control de las temperaturas es tremendamente importante y su correcto enfriado es fundamental para obtener un chocolate brillante, crujiente y sin burbujas de aire.. Me causó tanto respeto que me replanteé mi capacidad de preparar bombones caseros. 

Estos artesanos belgas se sienten orgullosos de lo que hacen, y lo manifiestan, y a pesar de valorar positivamente a sus colegas de otros países, no pueden evitar saberse los campeones del mundo en este arte.

Al final de la demo, Joan, a quien había tenido que obligar mediante chantaje emocional a  que me acompañara a la demostración, fue el último en abandonarla, ametrallando a preguntas al pobre Aden. Antes de irnos, Aden tuvo la amabilidad de obsequiarnos con esta figura de chocolate negro, que he transportado a Mallorca como oro en paño, y tengo a buen recaudo en un recipiente hermético en mi nevera, tal y como nos aconsejó el maestro chocolatero..


Si haceis una escapada a Bruselas no dudeis en hacerles una visita. Para más info sobre horarios y reservas podeis visitar su web en http://www.planetechocolat.be/.










viernes, 6 de junio de 2014

BIZCOCHO DE ARANDANOS NEGROS (BLACKBERRY CAKE)


Esta semana encontré en el Lidl una oferta de arándanos negros y sin saber muy bien para que, compré dos paquetitos. Con uno de ellos hize un batido de leche de soja con arándanos que adquirió una textura muy sospechosa al poco rato, así que decidí no desperdiciar el otro y me he marcado un bizcochito de merienda muy apañado. 

Los arándanos son un fruto rico en antioxidantes y con propiedades antibacterianas, favoreciendo el funcionamiento de los riñones y tracto urinario en general. Está riquísimo en zumo, aunque te deja esa sensación áspera al final tan típica de los frutos del bosque. Si no disponemos de arándanos, que en ocasiones no son fáciles de encontrar, podemos sustituirlos por unas frambuesas, cerezas, (deshuesadas por supuesto, jjj), o incluso con trocitos de manzana. Este bizcocho no queda demasiado dulce, y se agradece el crujiente que le da la cobertura o streusel. Ideal acompañado de un té con leche. 


INGREDIENTES para 9 raciones (molde de 22 x 22) para mayores cantidades duplicar cantidad de ingredientes. 
2 huevos tamaño L a temperatura ambiente.
140 gr harina de repostería
40 ml aceite girasol
130 gr azúcar
150 gr de arándanos negros (frescos o congelados)
1/2 sobre de levadura química
75 ml leche evaporada (se puede sustituir por 1/2 yogur natural)
1 pellizco de sal
Ralladura de un limón
1 cucharada de extracto de vainilla

PARA LA COBERTURA CRUJIENTE (STREUSEL)
1 cucharada de canela
25 gr de mantequilla a temperatura ambiente
3 cucharadas soperas de azúcar
1 pellizco de nuez moscada
50 gr de harina


PREPARACIÓN
Batimos los huevos a temperatura ambiente (importante, porque si no no se montan igual), junto con el azúcar durante tres minutos con la batidora de varillas, hasta que espumen bien y doblen su volumen. Añadimos la leche evaporada o el yogur y a continuación el aceite, poco a poco mientras seguimos batiendo. Incorporamos una cucharada de extracto de vainilla y la ralladura de un limón. 

Ahora vamos a preparar los ingredientes secos. Mezclamos la harina (que habremos tamizado previamente) con medio sobre de levadura y un pellizco de sal. Lo removemos bien con un tenedor. Añadiremos los ingredientes secos al cuenco donde tenemos la mezcla de huevos y azúcar en tres veces, (véase, 1/3 de harina, batimos, 1/3 de harina, batimos y 1/3 de harina y batimos). 

Dejamos preparado también el streusel o cobertura crujiente. En un cuenco, mezclamos todos los ingredientes con las manos bien limpias. La textura que tiene que tener es como de una arena con grumitos. Podemos ir añadiendo más harina poco a poco hasta conseguir la textura deseada

Lavamos y secamos los arándanos con un papel de cocina. Si usamos arándanos congelados, los añadiremos a la masa directamente sin descongelar, porque su estructura es más débil y si los descongelamos, al incorporarlos a la masa se irán rompiendo y nos acabarán tiñendo toda la masa de color morado. Si usamos arándanos frescos, los lavamos, secamos, descartamos los que estén rotos y los ponemos en un cuenco. Espolvoreamos harina generosamente y los embadurnamos bien en ella. Esto hará que los arándanos no se vayan todos al fondo del bizcocho durante la cocción. Este sistema no es infalible, pero ayuda bastante, (dependerá del tamaño de los arándanos). 


Engrasamos un molde, yo usé uno cuadrado de 22 x 22, lo enharinamos y podemos cubrir el fondo con papel de horno para evitar que se nos pegue. Vertemos la masa, le repartimos los arándanos por encima y cubrimos con el streusel toda la superficie. 

Precalentamos el horno a 180º y horneamos entre 30 y 40 minutos. Comprobamos con la brocheta que el bizcocho esté listo. Sacamos del horno y dejamos enfriar sobre una rejilla antes de desmoldar. Una vez enfriado los cortamos en cuadraditos y ya los podemos servir.

Bon profit